Valencia facilita vivienda a palomas…

Día tras día vemos como los municipios se ponen en campañia para controlar la cantidad de palomas que habitan su ciudad.

Hoy les traigo una nota publicada por lasprovincias.es que habla de las acciones que esta tomando el ayuntamiento de valencia a fines de poder controlarlas.

En Valencia viven 30.000 palomas y los expertos consideran que la cifra idónea es justo la mitad, es decir, 15.000 aves. ¿Qué hacer con el resto? Una de las respuestas posibles cobró ayer forma con la colocación de diez palomares repartidos por la ciudad y que pretenden convertirse en nidos donde se controle la alimentación y población de estos dañinos animales.
Uno de los «áticos» ya luce en el jardín de Viveros, en el espacio que hay junto a la rosaleda. La flamante construcción de madera está sostenida sobre cuatro finos pilares metálicos y tiene una capacidad para 200 palomas.
Es decir, que en este tipo de palomares anidarán una media de 2.000 aves. El porcentaje es mínimo respecto a la población total, aunque la presidenta de la asociación Arcadys, Emilia Pastor, consideró a pie de palomar que son un buen punto de partida.
Esta entidad fue la que convenció al Ayuntamiento hace tiempo de probar con este sistema para reducir las colonias de palomas en la ciudad. El plan estatal de ayudas a los municipios ha hecho el resto y, con un presupuesto de 198.000 euros, ya son una realidad. Acerca de las técnicas para controlar el censo, una de las maneras más sencillas es la de pinchar todos los huevos menos uno. «Si se agujerean todos, entonces la pareja deja el nido», dice Pastor.
La limpieza debe ser la norma de estos palomares, aunque no a diario porque entonces se asustaría a los animales. La concejala de Sanidad. Lourdes Bernal, ha sido la promotora de este proyecto, cuya gestión y mantenimiento saldrá ahora a concurso.
La alimentación también es un elemento importante. El control de las aves enfermas permite también evitar la propagación de infecciones. La responsable de Arcadys añadió que tienen también en cartera la creación de un registro de personas autorizadas para dar de comer a las palomas.
El asunto, que a primera vista parece chocante, no lo es tanto cuando Pastor recuerda las sanciones que impone la Policía Local contra estas personas, al ser una práctica prohibida en las ordenanzas de Valencia.
Sobre la población de palomas en Valencia, el problema no es tanto su número como su «concentración en algunos lugares», indicó uno de los técnicos municipales. Así, la proliferación de colonias de estas aves en zonas monumentales es un riesgo letal para edificios históricos. Los excrementos de estas aves estropean la piedra y sólo hay que ver que uno de los primeros elementos de cualquier restauración es el sistema para ahuyentar a las palomas, como pinchos, ultrasonidos o cables eléctricos en las cornisas de cualquier inmueble para evitar daños.
www.lasprovincias.es


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